sábado, 2 de diciembre de 2006

Los Juncos


Cuando se provocan reacciones muy dispares entre los lectores de una misma obra, comienza a la vez la causa de una curiosidad y un interés hacia la misma. Sobre Los Juncos he podido leer comentarios que van desde "es como leer un folletín o una teleserie de sobremesa" pasando por "la autora no sabe dibujar ni escribir", hasta "obra de agradable sinceridad", "un estilo naif, infantil, que reafirma esa conexión básica con nuestros recuerdos pasados. Un bonito álbum". La curiosidad aumenta cuando las opiniones desfavorables provienen de personas que parecen conocer a la autora personal y emocionalmente; y las favorables son de un conocido crítico de cómics que parece adscrito a Astiberri, editorial que publica la obra. Esto al menos da para pensar.

Leí Los Juncos, disfruté y a su término tenía una nueva amiga que me había confiado su vida en forma de relato ilustrado, lo que me motivó para buscar y conocer algunas cosas más de su autoría: fanzines como "621KM" ("Annabel Lee" o "Ponnette" no los he conseguido), colaboraciones en Cuatro, (tampoco he podido ver su trabajo como guionista y directora de "Toon Toon", programa de animación para adultos en el Canal 33), sin dejar al margen su faceta como directora de cine X: "Ángel de noche" y "616DF (el diablo español vs las luchadoras del este)",etc... todo para constatar que Sandra Uve está entre las personas que realizan su obra desde la sensibilidad, también entre las que trabajan y obtienen resultados más que aceptables (si fueran geniales mejor, claro), ella está en toda su obra y viceversa, están sus gustos y preferencias a nivel anímico; y esto lo digo sin pertenecer a su círculo o triángulo de amigos y sin que la editorial me regale su cómic, es decir, como lector. Aunque no por ser un lector entusiasta dejo de entender que, con prólogo de Santiago Segura y varias entrevistas a la autora en televisión abundando en el asunto del porno (que atrae siempre y mucho), Los Juncos se haya convertido en un "producto" que se vende más y mejor, tanto que llega hasta lectores que esperaban otra "cosa", quizás algo no tan sincero o cercano, tan íntimo en lo que cuenta y con un dibujo a lápiz tan poco elaborado ( a mi entender, el que requiere). Así, a quienes no les gusten las sorpresas, se les recomienda pasar primero por algún punto de información: las webs de muchas editoriales muestran junto con la portada y el precio, algunas páginas de la obra, muchas veces suficiente para saber si nos puede interesar.